comunicación

Pausas activas y un Comité del Movimiento para enriquecer la educación física

Cuando una escuela decide moverse, no solo activa el cuerpo: también transforma la experiencia de aprender. Con la convicción de que el bienestar y el movimiento son parte esencial del desarrollo integral de niñas y niños, la escuela Gral. Ramón Corona, dio dos pasos clave que hoy están marcando la diferencia.

Alejandra Tlehuactle y Jorge Loaiza, docentes de educación física de esta escuela, nos cuentan el proceso:

“Los alumnos, docentes titulares, profesores de educación física e inglés han realizado pausas activas en diferentes lugares de la escuela tales como sus aulas, patios y áreas comunes para realizar pausas activas dirigidas, monitoreadas y autónomas.

Se han establecidos días y horarios para realizarlos con sus profesores, con toda la comunidad y padres de familia, alumnos dirigiendo de manera espontánea.  

La implementación de las pausas activas en nuestra escuela ha sido un pilar fundamental. Al ser autónomas, han dado voz y responsabilidad a nuestros alumnos; al ser dirigidas y monitoreadas, han fortalecido el liderazgo de nuestros docentes. Esta dinámica no solo ha mejorado el rendimiento académico, sino que ha creado un ambiente escolar más saludable, dinámico y humano.

Nuestras pausas activas no son solo estiramientos; son herramientas de alfabetización física y emocional. Hemos observado cómo el ajuste postural previene el cansancio, cómo la sincronía grupal mejora el clima en el aula y cómo la autorregulación permite que el alumno retome sus libros con una mente despejada y lista para aprender.

Asimismo, tuvimos una reunión con padres de familia para informar de nuestro comité del movimiento, pues es importante fortalecer los lazos con nuestra comunidad escolar para seguir trabajando de manera colaborativa y siempre buscando el bienestar de nuestra comunidad escolar.”

 

 

  • YQYP